Ira

Culpamos a todos desde nuestro punto de vista. ¿Será el correcto?

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¿Alguna vez has culpado a alguien, y luego has tenido que arrepentirte? Es una de las situaciones mas incomodas del mundo. Sin embargo eso nos pasa porque estamos acostumbrados a ser jueces. Lo mas importante es que actuamos solo con la mitad de la información, y es que si hay dos personas como mínimo hay dos partes para complementar la información en su totalidad.

¿Te gusto el video?¿Te hizo reflexionar un poco? Te recomiendo leas hasta el final y te prometo que no volverás a ver el mundo de la misma manera.

Esto lo describe Stephen Covey en su libro «Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva» como los paradigmas a través de los cuales vemos la realidad.

Esos paradigmas deberíamos cambiarlos para ver una realidad más completa cómo le paso al profesor en el video anterior, y al mismo Stephen Covey quien en su libro nos relata cómo en el metro de Nueva York tuvo un cambio de paradigma de este estilo.

A continuación su relato de Stephen.


Recuerdo un “mini cambio” de paradigma que experimenté un domingo por la mañana en el metro de Nueva York. La gente estaba tranquilamente sentada, leyendo el periódico, perdida en sus pensamientos o descansando con los ojos cerrados. La escena era tranquila y pacífica.

Entonces, de pronto, entraron en el vagón un hombre y sus hijos. Los niños eran tan alborotadores e ingobernables que de inmediato se modificó todo el clima.

El hombre se sentó junto a mí y cerró los ojos en apariencia ignorando y abstrayéndose de la situación.

Los niños vociferaban de aquí para allá, arrojando objetos, incluso arrebatando los periódicos de la gente. Era muy molesto. Pero el hombre sentado junto a mí no hacía nada.

Resultaba difícil no sentirse irritado. Yo no podía creer que fuera tan insensible como para permitir que lo chicos corrieran salvajemente, sin impedirlo ni asumir ninguna responsabilidad.

Se veía que las otras personas que estaban allí se sentían igualmente
irritadas. De modo que, finalmente me volví hacia él y le dije: “Señor, sus hijos están molestando a muchas personas. ¿No puede controlarlos un poco más?”.

El hombre alzó los ojos como si sólo entonces hubiera tomado conciencia de la situación y dijo con suavidad: “Oh, tiene razón. Supongo que yo tendría que hacer algo. Volvemos del hospital donde su madre ha muerto hace mas o menos una hora. No sé que pensar, y supongo que ellos tampoco saben cómo reaccionar”.

¿Puede le lector imaginar lo que sentí en ese momento? Mi paradigma cambió. De pronto vi las cosas de otro modo, y cómo las veía de otro modo, pensé de otra manera , sentí de otra manera, me comporté de otra manera.

Mi irritación se desvaneció. Era innecesario que me preocupara por controlar mi actitud o mi conducta; mi corazón se había visto invadido por el dolor de aquel hombre. Libremente fluían sentimientos de simpatía y compasión. “¿Su esposa acaba de morir? Lo siento mucho… ¿Cómo ha sido? ¿Puedo hacer algo?” Todo cambió en un instante.


Espero te haya gustado esta publicación, y de ser así compártela en tus redes, has que alguien más reflexione, el mundo necesita gente mas comprensiva y con mas empatía.

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